Momentos Cotidianos

2 jun 2009

Viajar por el placer de Viajar o Vacionar .... Todo un tema .... Parte I

Sin más y sin menos viajar por osmosis, por aventura, por el placer de viajar es una de las actividades que considero más reparadoras y pócima indubitable de entusiasmo y renovación. Mucho tiempo para pensar, poco tiempo para dormir y gente nueva por conocer son los factores comunes que rodean a cualquier vacación o viaje de placer.

Cuando la causal son las vacaciones ….

El medio de transporte suele ser una fuente de estrés. Algunos pueden viajar en avión otros deben apelar a las rutas de nuestro país (Argentina) que son bastante inseguras lo cual enturbia por algunas horas lo que debe ser un viaje de sosiego y disfrute.


Mientras tanto si elegimos un bus nos tomamos la licencia, ya relajados por cierto de ir escudriñando uno a uno los compañeros de viaje. Tratando de pasar el tiempo hasta llegar a destino de desenmarañar sus posibles ocupaciones y personalidades. El viaje se hace mas ameno cuando de cuando en vez se filtra alguna voz conversando al teléfono o parodiando alguna charla con el compañero de al lado.

El Sexo femenino vs. la practicidad: Nosotras las mujeres, previsoras por naturaleza, siempre tendemos a llevar en nuestro equipaje mucho más que lo que realmente vamos a necesitar. El famoso “por si acaso” termina convirtiéndose en un nunca. Una vez que llegamos al lugar donde vamos a parar y comenzamos a verificar el contenido de nuestros bártulos es normal encontrarnos realizando una especie auto increpación propia de aquellos que acostumbran a hablar con sigo mismo, totalmente arrepentidas de la elección que hicimos de parte del atuendo transportado. Pero ya es demasiado tarde … Estamos a kilómetros de casa. Lo lindo que deberíamos haber traído sigue colgado en el placard y lo que encontramos en la valija no nos gusta ni medio … Y bueno … suspiro por medio solemos disipar rápidamente cualquier intento de autorreproche, después de todo nos hace cosquilleos la futura juerga por disfrutar.

Las Primeras horas In Situ: Yo no se ustedes, pero en mi caso en particular, ya sea por una cuestión de necesidad o curiosidad lo primero que suelo revisar en aquel lugar elegido para la estadía es el baño. Un baño lúgubre o deplorable sin las condiciones de higiene e iluminación necesarias puede llegar a arruinarme las vacaciones. Una vez que hube comprobado la habitabilidad de dicha dependencia me arrojo raudamente sobre el colchón que me ha tocado en suerte.
Cuando el viaje ha sido largo por lo general no solemos relajarnos hasta tanto no tengamos cubierta la primera de nuestras necesidades básicas: Si adivinaron, la comida. El donde, cuando, que y también el “por cuanto” sentarse a comer no es un detalle menor. Y así como existe la buena suerte de principiante, también existe la mala suerte del turista. Buscando un restaurant que conjugue las tres variables: confort, precio y menú. Nunca falta que a las horas o al otro día converses con alguien que te diga que el pudo saborear un plato mucho mejor, en un lugar super bien ubicado y casi a mitad de precio de lo que vos pagaste. Pero no importa, son gajes del turista y lo aceptas como tal ……..

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